No es que sea necesario matarla; ella misma se ha suicidado. Cuando nació, hace ahora algo más de un año, en el contexto del habitual retiro solipsista veraniego, su diálogo era de ella mismo consigo misma. Poco a poco, como ocurre en internet, esto fue cambiando, y se sumaron otras voces... Hegel tenía razón: el paso a la otredad es una lucha a vida o muerte, y miren ustedes por dónde, la Perse ha perdido.
No quiero alargarme; uno de los aspectos que se han revelado más detestables de la autoproclamada diva POP! es su tendencia al lloroneo y a la autocompasión. Perse siempre fue un persenaje, no ha sido el primero ni será el último. Era mi favorita, eso sí, y por eso, a la que más han dolido las heridas. También ha sido, en un ambiente de blandura extrema, la que más y mejor ha aguantado los quiebros. Pero era, y esto ha sido algo asumido para todo mi teatro de títeres, cuestión de tiempo, y si algo me extraña es que haya durado tanto: no en vano era el más vulnerable de todos ellos. Alguien que escribe como una cría de catorce años, pegando patada tras patada al diccionario, sin poder disimular, por lo demás, arranques de pedantería, y con etiquetas identitarias tan evidentes había de ser blanco del tipo de crueldades bienintencionadas que finalmente han terminado por desangrarla. No veo sentido a seguir.
Así que Perse ya no está aquí. Murió y está enterrada. Sólo quería que lo supieran. Y que les transmitiera su agradecimiento por todos los comentarios, por todo el cariño y la comprensión recibidas, por haber leído de vez en cuando lo que escribía. Gracias, de verdad.
El teatro de títeres tampoco puede ser del todo desmontado; unos personajes van y otros vienen, y ya he pensado en el reemplazo para el Show, tan impersonal que ni siquiera necesita un "yo" que lo escriba. Se va la Perse, queda Werewolfie, y ya está. Falta cerrar alguna cuenta, en twitter, en la Liga.
Y que el tiempo me la haga olvidar, a Perse.
No quiero alargarme; uno de los aspectos que se han revelado más detestables de la autoproclamada diva POP! es su tendencia al lloroneo y a la autocompasión. Perse siempre fue un persenaje, no ha sido el primero ni será el último. Era mi favorita, eso sí, y por eso, a la que más han dolido las heridas. También ha sido, en un ambiente de blandura extrema, la que más y mejor ha aguantado los quiebros. Pero era, y esto ha sido algo asumido para todo mi teatro de títeres, cuestión de tiempo, y si algo me extraña es que haya durado tanto: no en vano era el más vulnerable de todos ellos. Alguien que escribe como una cría de catorce años, pegando patada tras patada al diccionario, sin poder disimular, por lo demás, arranques de pedantería, y con etiquetas identitarias tan evidentes había de ser blanco del tipo de crueldades bienintencionadas que finalmente han terminado por desangrarla. No veo sentido a seguir.
Así que Perse ya no está aquí. Murió y está enterrada. Sólo quería que lo supieran. Y que les transmitiera su agradecimiento por todos los comentarios, por todo el cariño y la comprensión recibidas, por haber leído de vez en cuando lo que escribía. Gracias, de verdad.
El teatro de títeres tampoco puede ser del todo desmontado; unos personajes van y otros vienen, y ya he pensado en el reemplazo para el Show, tan impersonal que ni siquiera necesita un "yo" que lo escriba. Se va la Perse, queda Werewolfie, y ya está. Falta cerrar alguna cuenta, en twitter, en la Liga.
Y que el tiempo me la haga olvidar, a Perse.







