Es un remake de la de Romero, vale... mira por dónde, justamente la original no la he visto, la única que tengo pendiente de la -de momento- tetralogía zombi del maestro del género. Bueno, pues me ha gustado. No esperaba nada en especial, ni para bien ni para mal, y me he encontrado con que el hoy mucho más famoso Zack Snyder (ya saben, el de 300 y que actualmente está preparando, vade retro, una adaptación del Watchmen de Moore y Gibbons) nos regala una peli de acción, suspense y un poquito de gore más que interesante.El argumento es el clásico: epidemia zombi que asalta una ciudad y odisea de los supervivientes; en este caso, un puñado variopinto que consigue refugiarse, en primera instancia, en un centro comercial. Hay que decir que una de las "reglas" zombis no se cumple, y los jodíos corren que se las pelan, así que la peña lo tiene bastante chungo. Eso le da un poquito más de coherencia al asunto, porque una no ha podido evitar, ante este tipo de pelis, preguntarse cómo puñetas las epidemias zombi se extienden tan deprisa y tan a saco si los mamarrachitos se mueven tan despacito.
Snyder aprovecha, y muy bien, los recursos técnicos que el cine moderno, revolución digital incluida, pone a su disposición. El montaje es por momentos frenético, con cámara parkinsoniana y ritmo videoclipero con mogollón de planos por minuto, lo cual contrasta con algunos momentos más de relax, donde los diálogos y la interrelación entre los personajes son -como es también habitual en el género- la clave. Llaman la atención algunos planos aéreos francamente espectaculares, como uno que tiene lugar casi al principio, con la protagonista emprendiendo la huida en coche en una ciudad que poco a poco va sumiéndose en el caos. Mo-la.
Los actores están todos muy bien, vaya, aunque destaca una excelente Sarah Polley. No es que se pasen precisamente la peli llorando por su situación, pero ya digo que aquí queda todo supeditado a la acción y el entretenimiento, y los personajes poca función tienen aparte de ser el hilo conductor del pimpampum que es la peli. Total, que está la mar de presentable para pasar un rato de diversión cazurra y bestiaja, sin las dobles lecturas y los intereses añadidos que suelen tener los grandes títulos del género. Para el caso tampoco le hace falta.






Aquí, en la montaña, no hace tanto calor... hoy ha llovido. Anoche salimos a cenar, a cenar-cenar, vaya. Nada de alcohol, pero... de vuelta a casa, casi sin querer, nos pasamos por el apartamento de unas amigas... Hay que ver lo que hacen juntos buena mano y trastos de Ikea. Muy cuco... yo hago una entrada triunfal, diciendo que vengo a no mezclarme con la gente -hay media docena de personas terminando de cenar cuando les sorprendemos por la puerta de atrás, que da a la piscina- y pidiendo a una de las anfitrionas que me preste un poco de hilo dental; tengo unos cachos de carne metidos entre las encías que me están poniendo de los nervios y que duelen y todo (poca costumbre de comer carne, no recordaba que ocurrían esas cosas). Me meto en el baño y lleno de sangre el lavabo, que tengo las encías delicadas... limpio la masacre, salgo y empieza el 


